martes, 30 de diciembre de 2014

La historia de Tula

Jenny y David compartieron con nosotros la historia de Tekila y hoy quieren hacerlo con la de su otra compañera Tula en primera persona.

Estábamos pensando ampliar nuestra familia perruna. Daisy era un verdadero amor y ya tenía una edad considerable y Tekila estaba encantada con nosotros en casa.
Concretamente nos gustaba la raza border collie y nos propusimos adoptar. Nunca hemos dudado acerca de esta decisión. Debido a la irresponsabilidad humana es increíble el número de perros abandonados independientemente de su raza, sexo ó edad.

Buscando y buscando por intenet encontramos en Barcelona unos cachorrillos de Border collie que estaban en la perrera. Estaban tutelados por M.A.R. y Equipo Border Collie una protectora 100% confiable,  así que nos animamos.




La pequeña cachorra, una bolita de amor llegó a casa. Nos la trajeron Raquel y Oscar que de aquella colaboraban con la protectora.
Cuando llegó a casa tenía un mes, nos dijeron que comía muy mal, estaba muy tristona, no tenia ganas de jugar.. pero, en el viaje vino junto al perro de estos chicos, el fantástico Sam y se había animado un poco.

Esa noche, ya en nuestra casa durmió junto a Tekila, estamos muy orgullosos de cómo Tekila la ayudó a adaptarse, es increíble la capacidad que tienen los perros de intentar y conseguir vivir en armonía.


A Tula le costaba mucho comer, no quería, pero lo logramos con mucha paciencia. Empezó a comer, a jugar, a hacer las cosas que debe hacer un cachorro...
Al ser separada muy pronto de su mamá, no le pudo enseñar todo lo necesario del mundo de los perros, así que Tula tenía un carácter especial, y le necesitaba aprender muchas cosas, pero gracias a personas que nos ayudaron y nos dieron las pautas correctas y, por supuesto, gracias a Tekila, hoy es una amor de perra.


 Tula, por suerte no ha tenido miedos que superar, sus días en la perrera han quedado en el olvido, pero la adopción de Tula también tiene una parte mágica, gracias a ella, he logrado forjar una gran amistad con la persona que nos ayudó y la tenemos muy cerca. Es la magia de los perros, que nos dan muchísimo más de lo que nos podemos imaginar, así que también tenemos que agradecerle a Tula ésto. 

No cambiaríamos ni un sólo momento vivido con ellas.
La historia de Tula que pretende ser un soplo de ánimo para todas aquellas personas que intentan ayudar a los perros. Pretende ser una llamada a la adopción responsable y meditada. Gracias Jenny y David por enviárnosla a Tekila y a Daisy por ser vuestras compañeras.

Desde Oh! Fancy Dog os lanzaros dos invitaciones:
-La primera sin duda, invitaros a la educación amable con los perros.
-La segunda es, que si os apetece nos envieis la historia con final feliz de vuestro perro adoptado, encontrado, rescatado, la historia de superación, para subirla al blog a:  info.ohfancydog@gmail.com

Esperamos haberos sacado una sonrisa, una emoción... y os animéis a participar!


1 comentario:

  1. Me encanta,sobre todo por la solidaridad de las buenas personas.

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